La demanda de eléctricos se enfría y refinadores ajustan al alza la perspectiva de nafta para 2026

La desaceleración del crecimiento de vehículos eléctricos lleva a refinadores globales a revisar al alza la demanda de nafta para 2026. ANCAP también ajusta sus proyecciones.

El crecimiento del mercado mundial de vehículos eléctricos (EV) se desaceleró sensiblemente en 2025, con ventas globales que aumentarán apenas un 18 %, contra el 35 % proyectado a inicios de año por la Agencia Internacional de Energía. La normalización del crédito automotor, la reducción de subsidios en Alemania y Estados Unidos, y los temores sobre la cadena de suministro de baterías llevaron a los refinadores a revisar al alza sus expectativas de demanda de nafta y gasoil para 2026.

ExxonMobil, Shell, Chevron y BP coinciden en que la demanda mundial de gasolina superará los 26,9 millones de barriles diarios el próximo año, unos 400.000 bpd por encima de las proyecciones anteriores. El diésel para transporte pesado, por su parte, mantiene un piso firme debido al lento avance de la electrificación en camiones y al crecimiento del comercio marítimo posterior a la pandemia.

Esta corrección al alza beneficia a los márgenes de refinación globales, que volvieron a expandirse luego de un primer semestre 2025 ajustado. El crack spread 3-2-1 del Golfo de México promedia USD 22 por barril, mientras que el de Singapur supera los USD 18, niveles considerados saludables para inversiones de mediano plazo en complejos refinadores existentes.

En el plano uruguayo, la situación tiene dos lecturas. Por un lado, la refinería de La Teja de ANCAP procesará crudos en 2026 con márgenes más holgados, lo que podría aliviar la presión sobre la paridad de importación y dar oxígeno financiero al ente. Por otro, el ritmo de adopción de eléctricos en Uruguay también se moderó: las ventas de EVs y plug-in híbridos pasaron de representar el 9 % del mercado nuevo en 2024 al 12 % en 2025, lejos del 25 % esperado por la propia hoja de ruta de movilidad eléctrica del MIEM.

UTE mantiene su plan de despliegue de la Ruta Eléctrica con cargadores cada 60 kilómetros y nuevas estaciones DC de 150 kW en accesos a Montevideo, Punta del Este y Colonia. Sin embargo, el costo de adquisición de un EV mediano sigue por encima de los USD 38.000 en plaza, comparado con USD 25.000 de un equivalente a combustión, una brecha que el régimen impositivo aún no logra cerrar plenamente.

El resultado es que la demanda interna uruguaya de naftas se mantendrá estable en torno a los 1,1 millones de metros cúbicos anuales hasta 2027, y la de gasoil 50S podría incluso crecer un 2 % impulsada por la actividad agropecuaria y la construcción vial. ANCAP planifica importaciones spot complementarias por unos 280.000 metros cúbicos para cubrir picos estacionales sin incurrir en sobrestock.

El mensaje para los hacedores de política energética uruguaya es claro: la transición existe, pero su ritmo es más lento de lo que sugerían los escenarios optimistas. Acompasar incentivos, infraestructura y refinación local resulta indispensable para evitar costos varados y, al mismo tiempo, garantizar combustible accesible en el período de convivencia tecnológica que tenemos por delante.

Nenhum comentário ainda

Seja o primeiro a comentar.

Deixe seu comentário

Entre com sua conta Canverly para comentar. Você pode usar a mesma conta em qualquer site da rede.

Entrar com Canverly