La demanda de vehículos eléctricos pierde ritmo y refinadores corrigen al alza el panorama de gasolina para 2026
El menor crecimiento de los vehículos eléctricos en mercados clave lleva a las grandes refinadoras a ajustar al alza la proyección de demanda de gasolina para 2026, con efectos en Ecuador.
Las grandes refinadoras globales, encabezadas por Valero, Marathon Petroleum, Phillips 66 y la europea TotalEnergies, revisaron al alza sus proyecciones de demanda de gasolina para 2026. La razón es clara: el crecimiento de matriculaciones de vehículos eléctricos en Estados Unidos, Alemania y Reino Unido se desaceleró por debajo del 9%, muy lejos del 28% promedio de 2023, en un contexto de retiro de subsidios, tasas de interés altas y dudas sobre la red de carga.
La Agencia Internacional de la Energía corrigió su escenario y ahora prevé que la demanda mundial de gasolina alcance 26,8 millones de barriles diarios en 2026, unos 600 mil bpd más que en su informe anterior. El pico de demanda de combustibles ligeros, que se anticipaba para 2027, se desplazaría a 2029 o 2030 según el ritmo de electrificación en China e India.
Para Ecuador, el dato es relevante por dos vías. Primero, porque el país exporta crudo Oriente que, una vez refinado en la Costa del Golfo, se convierte en gasolina destinada al mercado norteamericano. Una demanda más firme sostiene el precio del barril y, por extensión, los ingresos fiscales. Segundo, porque el Ecuador es importador neto de derivados: en 2025 desembolsó 4.200 millones de dólares en gasolina, diésel y GLP, según cifras del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador.
La eventual estabilización del consumo global puede mantener altos los márgenes de refinación y, por tanto, encarecer el costo unitario de la importación ecuatoriana. La Refinería de Esmeraldas, con capacidad nominal de 110.000 bpd, opera al 78% y solo cubre cerca del 40% de la demanda nacional. El proyecto de modernización, presupuestado en 1.270 millones de dólares, sigue sin financiamiento cerrado, lo que perpetúa la dependencia importadora.
En materia de movilidad, Ecuador apenas registra 11.500 vehículos eléctricos en circulación, menos del 0,3% del parque automotor. La Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE) reconoce que el ritmo de crecimiento es lento por la falta de cargadores rápidos, la incertidumbre sobre el subsidio al diésel y la sensibilidad cambiaria a importaciones desde China. En este contexto, el debate sobre la focalización del subsidio a la gasolina extra y ecopaís cobra urgencia, ya que el Gobierno destinó 2.800 millones de dólares al esquema en 2025.
Analistas del think tank Espacio Público sostienen que el cambio de narrativa global da margen para una transición más gradual en Ecuador, sin renunciar a la electrificación del transporte público en Quito, Cuenca y Guayaquil. Las refinadoras internacionales, en cualquier caso, ya ajustan sus planes de cierre de capacidad y posponen conversiones a biorrefinerías, una señal de que el petróleo conservará un peso significativo en la matriz energética mundial al menos durante la próxima década.