Demanda de vehículos eléctricos se desacelera y refinerías elevan previsión de gasolinas para 2026
La menor adopción de vehículos eléctricos lleva a las grandes refinerías a revisar al alza la demanda de gasolinas para 2026, con efectos sobre la planificación de Talara.
Las principales refinerías y agencias energéticas globales han revisado al alza sus proyecciones de demanda de gasolina y diésel para 2026, ante la desaceleración en la adopción de vehículos eléctricos (VE). Marathon Petroleum, Valero y Phillips 66 estiman que el consumo de gasolinas en Estados Unidos se mantendrá por encima de los 9 millones de bpd al menos hasta 2028, frente al pronóstico previo de 8,4 millones.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) recortó su proyección de ventas globales de VE en 1,9 millones de unidades para 2026, situándola en 17,5 millones. Factores como la eliminación de subsidios en Alemania, las tarifas a vehículos chinos en la Unión Europea y Estados Unidos, y los problemas de infraestructura de carga han frenado el ritmo. Ford, GM y Volkswagen pospusieron lanzamientos clave y redirigieron inversiones a híbridos.
En América Latina, la penetración de VE es aún marginal. En el Perú, la Asociación Automotriz del Perú (AAP) reportó la venta de apenas 4.180 vehículos 100% eléctricos en el último año, frente a más de 175.000 vehículos a combustión. El parque automotor nacional supera los 3,5 millones de unidades y crece a un ritmo de 5% anual, lo que mantendrá una demanda firme de gasolinas y diésel.
Para Petroperú, este escenario fortalece la viabilidad financiera de la nueva refinería de Talara, que requiere flujos de caja estables para amortizar una deuda superior a USD 5.300 millones. La refinería tiene capacidad de procesar 95.000 bpd y producir gasolinas con menos de 50 ppm de azufre, alineadas con los estándares Euro VI. Una demanda interna sostenida facilita el cumplimiento de los compromisos con tenedores de bonos internacionales.
Sin embargo, la noticia tiene un costado preocupante para la transición energética. Si la demanda de combustibles fósiles se mantiene alta, las emisiones del transporte —que en el Perú representan el 22% del total— no se reducirán al ritmo necesario para cumplir las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). El Ministerio del Ambiente ha planteado mecanismos como el bono chatarreo y la electrificación del transporte público en Lima y Arequipa.
La masificación del gas natural vehicular (GNV) aparece como una alternativa intermedia. Con más de 320.000 vehículos a GNV, el Perú es líder regional en este rubro, aprovechando el gas de Camisea distribuido por Cálidda y Quavii. Ampliar esta red al sur del país podría capturar parte de la demanda que los VE no están sustituyendo. Las refinerías, por su parte, miran con cautela el ciclo: una demanda alta hoy no garantiza márgenes elevados mañana si los precios del crudo se mantienen sostenidos por la OPEP+ y los costos operativos siguen presionados por la inflación industrial global.