EE. UU. superará a Qatar en exportaciones de GNL en 2026 con la entrada de Plaquemines
La puesta en operación plena de Plaquemines LNG llevará a Estados Unidos a desbancar a Qatar como mayor exportador mundial de GNL, con impactos en el gas peruano.
Estados Unidos se encamina a convertirse en el mayor exportador mundial de gas natural licuado (GNL) en 2026, superando definitivamente a Qatar. El factor decisivo es la entrada en operación plena de la planta Plaquemines LNG, propiedad de Venture Global, ubicada en Luisiana, con una capacidad nominal de 27,2 millones de toneladas anuales (mtpa) cuando complete sus dos fases.
Sumada a Sabine Pass, Corpus Christi, Cameron, Freeport, Cove Point y Calcasieu Pass, la capacidad total instalada de EE. UU. superará las 145 mtpa hacia fines de 2026. Qatar, con su ampliación North Field East, alcanzará 110 mtpa recién en 2027. La diferencia se traduce en mayor flexibilidad comercial, ya que los contratos estadounidenses son mayoritariamente flexibles en destino, a diferencia de los qataríes.
Para el Perú, este reordenamiento del mercado global de GNL es relevante. Perú LNG, operado por Hunt Oil junto con SK Group, Shell y Marubeni, exporta cerca de 4 mtpa desde Pampa Melchorita, en la provincia de Cañete. La planta procesa gas del lote 56 de Camisea y representa más del 80% de las exportaciones nacionales de hidrocarburos. La presión de la oferta estadounidense ha llevado los precios spot en Asia (JKM) por debajo de USD 11 por MMBtu, ajustando los márgenes peruanos.
El gobierno peruano evalúa cómo defender la competitividad de Perú LNG en un mercado con superávit. Una alternativa es renegociar contratos de largo plazo con compradores asiáticos como Kogas o JERA, garantizando volúmenes mínimos a precios indexados al Henry Hub. Otra ruta es ampliar el mercado interno, conectando Cusco, Apurímac y Ayacucho al sistema de transporte para sustituir diésel y reducir la dependencia del lote 56 como única fuente.
El gas barato estadounidense también compite con el peruano en Centroamérica y el Caribe. Naturgy, Engie y Shell distribuyen cargas pequeñas a República Dominicana, Jamaica y Panamá. Petroperú ha explorado la posibilidad de habilitar un terminal de regasificación en Salaverry, pero el avance de las exportaciones de EE. UU. cambia la ecuación al hacer más rentable importar que producir en algunos escenarios.
El gran ganador inicial es Europa, que tras la crisis de 2022 sigue diversificándose del gas ruso. Alemania, Países Bajos e Italia firmaron contratos por más de 25 mtpa con proveedores estadounidenses. Sin embargo, una administración Trump podría endurecer condiciones comerciales, lo que añade incertidumbre. Para el Perú, la lección es clara: no basta con tener reservas en Camisea —probadas en 8,8 trillones de pies cúbicos—, hace falta una política industrial que valorice el gas a través de la petroquímica, la generación eléctrica limpia y la masificación domiciliaria sostenida en el tiempo.