EE.UU. superará a Qatar como mayor exportador de GNL en 2026 con Plaquemines en línea
La puesta en marcha de la terminal Plaquemines llevará a EE.UU. al primer lugar mundial en exportaciones de GNL, replanteando el mapa gasífero y oportunidades para Venezuela.
Estados Unidos consolidará en 2026 su posición como mayor exportador mundial de gas natural licuado (GNL), superando a Qatar tras la puesta en operación plena de la terminal Plaquemines de Venture Global LNG, ubicada en el estado de Luisiana. La instalación añadirá 20 millones de toneladas anuales (Mtpa) a la capacidad nacional, que alcanzará los 145 Mtpa, frente a los 142 Mtpa proyectados por Qatar bajo su programa North Field Expansion.
La nueva terminal opera con tecnología modular de Baker Hughes y tiene como compradores ancla a Shell, BP, EnBW, Sinopec e ExxonMobil bajo contratos a 20 años. Plaquemines se suma a Sabine Pass, Corpus Christi, Cameron y Calcasieu Pass, conformando un eje industrial que conecta directamente con la producción de gas asociado del Pérmico y el shale de Haynesville. El Departamento de Energía estima que las exportaciones netas de GNL aportarán al producto interno bruto estadounidense más de 73.000 millones de dólares en 2026.
Este reordenamiento global del gas tiene implicaciones directas para Venezuela. El país posee las octavas reservas probadas de gas natural del planeta, con 6,3 billones de metros cúbicos, principalmente en yacimientos costa afuera como Perla, Mariscal Sucre y Loran-Manatee, este último compartido con Trinidad y Tobago. Sin embargo, la producción comercial sigue rezagada y el país importa gas para sostener la industria petrolera del occidente.
La administración venezolana, junto con Trinidad y Tobago, retomó conversaciones para destrabar el desarrollo del campo Dragón, con licencia específica otorgada por la OFAC a la empresa Shell y la National Gas Company trinitaria. El esquema permite monetizar gas venezolano a través de la planta Atlantic LNG, ubicada en Point Fortin, evitando la necesidad de construir infraestructura nueva en territorio nacional. El acuerdo podría generar ingresos cercanos a 1.200 millones de dólares anuales para el Estado venezolano.
Especialistas advierten que el mercado del GNL será cada vez más competitivo. Para 2027, además de la oferta estadounidense, entrarán proyectos en Mozambique, Australia y Canadá, lo que presionará los precios spot a la baja en los mercados de Asia y Europa. El Henry Hub se proyecta entre 3,5 y 4,2 dólares por millón de BTU, mientras el TTF europeo oscilaría alrededor de 9 euros por megavatio-hora, niveles incompatibles con proyectos de alta inversión inicial sin contratos firmes de largo plazo.
El reto para Venezuela es doble: monetizar su gas costa afuera bajo esquemas regionales y, al mismo tiempo, sustituir importaciones internas para liberar barriles de petróleo destinados al consumo doméstico hacia la exportación. PDVSA Gas trabaja en proyectos como Cardón IV y la reactivación del complejo José Antonio Anzoátegui. Sin embargo, sin el inversionista estratégico adecuado, el país corre el riesgo de quedar al margen del nuevo eje energético del Atlántico.