Las tensiones en el Mar Rojo suman 60% al costo de fletes y reconfiguran las rutas petroleras globales

Los ataques hutíes y el desvío de buques por el Cabo de Buena Esperanza dispararon un 60% el costo de fletes y modificaron los flujos globales de crudo y derivados.

Las tensiones en el Mar Rojo siguen modificando el mapa global del transporte marítimo de petróleo. Los ataques sostenidos de los hutíes de Yemen contra buques mercantes y el desvío de la mayoría de los petroleros hacia la ruta del Cabo de Buena Esperanza generaron un incremento promedio del 60% en los costos de fletes de tanqueros tipo Aframax, Suezmax y VLCC.

De acuerdo con datos de Clarksons Research y Baltic Exchange, el costo del flete spot entre el Golfo Pérsico y el norte de Europa se ubicó por encima de los USD 6 por barril, frente a un promedio histórico cercano a los USD 3,50. La ruta Egipto-Rotterdam vía Canal de Suez, antes la columna vertebral del comercio Este-Oeste, opera a una fracción de su volumen tradicional. Maersk, MSC y CMA CGM mantienen suspendidos o limitados sus tránsitos.

El impacto sobre los flujos petroleros es estructural. Crudo de Medio Oriente que antes llegaba a Europa por Suez se redirige hacia Asia, mientras Europa importa más volumen de Estados Unidos, Guyana, Brasil y Noruega. India y China, beneficiadas por descuentos en crudos disponibles cerca, refuerzan su rol de hubs de refinación y reexportación de productos terminados hacia los mercados occidentales.

Para la Argentina, el reordenamiento global tiene consecuencias dobles. Por un lado, los precios internacionales se mantienen firmes, lo que favorece las exportaciones de crudo Medanito y Escalante desde Puerto Rosales y Caleta Olivia. Por otro, los fletes más caros encarecen la importación puntual de gasoil premium en el invierno austral, presionando los precios internos y obligando a YPF y al resto de las refinadoras a planificar inventarios con mayor anticipación.

El factor seguridad es decisivo. Las primas de guerra aplicadas por las aseguradoras de Lloyd's al transitar por el Mar Rojo treparon de 0,1% a más de 1% del valor del casco, según datos de Hellenic Shipping News. Las compañías navieras evalúan la conveniencia de escoltas militares, mientras Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea sostienen operaciones de defensa en la zona con resultados limitados frente a la capacidad ofensiva de los hutíes.

El alargamiento de las rutas marítimas, además, tiene consecuencias ambientales. Un viaje por el Cabo de Buena Esperanza implica entre 10 y 15 días adicionales de navegación, con mayor consumo de combustible bunker y emisiones de carbono asociadas. La paradoja es evidente: en plena agenda de descarbonización del transporte marítimo, la geopolítica empuja en la dirección contraria. Para los analistas de DNV y Vortexa, normalizar la situación tomará al menos hasta mediados de 2026, siempre y cuando la coyuntura regional permita acuerdos sostenibles en Yemen y en todo el corredor del Mar Rojo.

Nenhum comentário ainda

Seja o primeiro a comentar.

Deixe seu comentário

Entre com sua conta Canverly para comentar. Você pode usar a mesma conta em qualquer site da rede.

Entrar com Canverly