Petrobras supera los 2,5 millones de bpd en el presal y consolida a Brasil como potencia petrolera
La estatal brasileña marcó un nuevo hito al superar la barrera de 2,5 millones de barriles diarios en sus campos sub-sal, con Búzios y Tupi liderando el crecimiento del offshore.
Petrobras anunció que la producción de petróleo en sus campos del presal superó por primera vez la barrera de los 2,5 millones de barriles diarios, un hito que confirma a Brasil como el cuarto productor mundial y consolida al gigante carioca como uno de los operadores offshore más eficientes del planeta. El dato fue celebrado por el presidente Lula da Silva como una muestra del rol estratégico de la empresa estatal en la matriz energética regional.
El campo de Búzios, ubicado en la cuenca de Santos, fue el principal motor del crecimiento, con una producción cercana a los 900.000 bpd y la incorporación de los FPSO Almirante Tamandaré y Almirante Barroso. Tupi, el yacimiento que abrió la era del presal hace ya casi dos décadas, sumó otros 750.000 bpd. Mero, Sépia y Atapu completaron el cuadro de campos que ya superan, cada uno, los 200.000 bpd diarios.
El petróleo del presal, con grados de entre 28 y 30 grados API y bajo contenido de azufre, es altamente valorado en los mercados asiáticos. China compra cerca del 45% del crudo brasileño exportado, mientras Estados Unidos y Europa consumen el resto. Petrobras reportó márgenes de lifting cost inferiores a USD 6 por barril, una cifra envidiable que la posiciona como uno de los productores con menor costo del mundo, sólo por detrás de algunos operadores de Medio Oriente.
Para la Argentina, la consolidación del presal brasileño tiene varias lecturas. Por un lado, refuerza al Mercosur como bloque exportador de hidrocarburos, complementando a Vaca Muerta. Por el otro, evidencia el contraste entre un modelo estatal robusto como el brasileño y la apuesta argentina por inversión privada bajo el régimen RIGI. La cooperación técnica entre YPF y Petrobras en materia offshore en la Cuenca Argentina Norte podría profundizarse en los próximos años.
El plan estratégico 2025-2029 de Petrobras prevé inversiones por USD 111.000 millones, de los cuales el 73% se destinarán a exploración y producción, principalmente en aguas ultraprofundas. La compañía ya anunció la licitación de nuevos FPSO para Búzios 11 y 12, y avanza con la Margen Ecuatorial, donde busca replicar el éxito de Guyana en la cuenca de Foz do Amazonas, pese a las trabas ambientales del Ibama.
El desafío de Petrobras no es solamente productivo, sino también político. La presión del gobierno federal por mantener dividendos elevados, combinada con la agenda de transición energética que impulsa el ministerio de Minas y Energía, exige equilibrio entre rentabilidad de corto plazo e inversión en renovables, biocombustibles y captura de carbono. Por ahora, el presal sigue siendo la gallina de los huevos de oro que financia esa diversificación.