Petrobras supera los 2,5 millones de bpd en el presal y consolida a Brasil como potencia petrolera
Petrobras supera por primera vez los 2,5 millones de barriles diarios extraídos de los yacimientos del presal brasileño, un hito que redefine el equilibrio energético del Atlántico Sur y atrae a Repsol.
Petrobras ha anunciado un hito histórico al superar los 2,5 millones de barriles diarios de producción procedentes exclusivamente de los yacimientos del presal, la formación geológica situada bajo una gruesa capa de sal en aguas ultraprofundas del Atlántico brasileño. La cifra, alcanzada en el campo de Búzios y con contribución creciente de Tupi, Mero y Sépia, consolida a Brasil como el séptimo productor mundial de crudo y como el principal motor de crecimiento extra-OPEP+ junto con Estados Unidos y Guyana.
El presal, descubierto en 2006, alberga reservas estimadas en más de 80.000 millones de barriles equivalentes de petróleo. La complejidad técnica de operar a más de 7.000 metros de profundidad total (lámina de agua, sedimento y sal) ha exigido el despliegue de 15 plataformas FPSO de última generación, varias de ellas construidas en astilleros de Singapur con equipos suministrados por la española Técnicas Reunidas y por Sener.
Para España, el hito tiene una doble lectura industrial y energética. Repsol, a través de su filial Repsol Sinopec Brasil, mantiene participaciones relevantes en los campos BM-S-9 (con Sapinhoá y Lapa) y en el bloque exploratorio de Albacora Leste. La compañía estima que su producción brasileña aportará más de 90.000 barriles diarios netos en 2026, con un coste de extracción inferior a 8 dólares por barril, uno de los más competitivos de su cartera global.
El crudo del presal, de tipo medio y bajo contenido en azufre, encuentra además una demanda creciente en las refinerías europeas tras la práctica desaparición del Urals ruso. Cepsa y Repsol han incrementado sus importaciones desde Brasil hasta superar los 180.000 barriles diarios conjuntos, convirtiendo al país sudamericano en uno de los cinco primeros proveedores de la Península Ibérica. El precio FOB del crudo Búzios ronda los 78 dólares por barril, con primas de calidad sobre el Brent dependiendo del cargamento.
El impacto macroeconómico para Brasil es notable. Las exportaciones petroleras superarán los 55.000 millones de dólares en 2026, contribuyendo a estabilizar el real frente al dólar y financiando el Plan de Transición Ecológica del Gobierno de Lula da Silva. Petrobras prevé invertir 102.000 millones de dólares entre 2024 y 2028, con un 73% destinado al upstream y un 15% creciente a energías bajas en carbono, incluyendo eólica marina en el Nordeste y captura de CO2 en colaboración con Equinor.
Analistas de Goldman Sachs y BTG Pactual coinciden en que Brasil podría alcanzar los 4 millones de barriles diarios totales en 2030, posicionándose como el cuarto exportador mundial. Para el equilibrio geopolítico, este crecimiento refuerza el papel del Atlántico Sur como contrapeso al golfo Pérsico y abre oportunidades estratégicas para empresas españolas de ingeniería, oceanografía e infraestructura submarina, sectores donde Sener, Navantia y Acciona Energía buscan ampliar contratos en los próximos cinco años.