Petrobras supera los 2,5 millones de bpd en aguas presal: hito histórico para Brasil
Petrobras alcanza un récord de 2,5 millones de bpd extraídos del presal brasileño, consolidando a Brasil como potencia petrolera regional con implicancias para el Perú.
Petrobras anunció oficialmente que la producción acumulada de sus campos en el polígono presal superó los 2,5 millones de barriles por día (bpd) durante el primer trimestre del año. La cifra equivale al 79% de la producción total de la estatal brasileña y consolida al país como el cuarto mayor productor del mundo, superando a Canadá y a los Emiratos Árabes Unidos.
Los campos de Tupi, Búzios, Mero, Atapu y Sépia concentran el grueso del aporte. La plataforma FPSO Almirante Tamandaré, instalada en Búzios y con capacidad de 225.000 bpd, ha sido clave para el salto reciente. Petrobras invierte aproximadamente USD 102.000 millones en su plan estratégico 2024-2028, de los cuales más del 70% se destina a exploración y producción en aguas profundas.
Este avance reconfigura el balance energético sudamericano. Brasil pasó a ser exportador neto de crudo y se proyecta que para 2027 podría enviar al exterior más de 1,8 millones de bpd, principalmente a China, India y Europa. Para el Perú, esto significa una mayor competencia en mercados asiáticos donde Petroperú aspira a colocar crudo del lote 95 y eventualmente del lote 192. Sin embargo, también abre oportunidades de cooperación técnica.
La industria peruana observa con atención el modelo brasileño de contratos de partilha (reparto de producción), que ha permitido alianzas exitosas entre Petrobras, Shell, TotalEnergies, CNOOC y Equinor. La Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) ha sugerido que un esquema similar podría destrabar la exploración offshore frente a la costa norte peruana, donde Perupetro estima recursos prospectivos por más de 9.000 millones de barriles equivalentes.
La rentabilidad del presal es notable: el costo de extracción ronda los USD 5,7 por barril, uno de los más bajos del planeta. Esto otorga a Petrobras un margen amplio incluso en escenarios de precios bajos. La estatal repartió dividendos por más de USD 9.000 millones en el último ejercicio, financiando al Tesoro brasileño y a sus accionistas privados.
No obstante, los desafíos ambientales y políticos persisten. El proyecto de explorar la cuenca de Foz do Amazonas, cerca de la desembocadura del río, sigue trabado por objeciones del Ibama. Organizaciones como WWF advierten sobre los riesgos para ecosistemas sensibles. En paralelo, Brasil avanza en la transición energética con biocombustibles e hidrógeno verde, mostrando que la matriz puede ser dual. Para el Perú, el espejo brasileño sugiere que el éxito petrolero no está reñido con la diversificación, pero requiere instituciones técnicas sólidas como las que el país está reconstruyendo en Petroperú y Perupetro.