Megaproyecto NEOM de hidrógeno verde entra en fase de producción comercial
El complejo NEOM en Arabia Saudita inicia su producción comercial de hidrógeno verde con 600 toneladas diarias, marcando un giro estratégico observado desde Lima.
El consorcio NEOM Green Hydrogen Company —integrado por ACWA Power, Air Products y la entidad NEOM— confirmó el inicio de la producción comercial en su planta del noroeste de Arabia Saudita. La instalación, valorada en USD 8.400 millones, generará 600 toneladas diarias de hidrógeno verde a partir de 4 GW de energía solar y eólica, lo que se transformará en 1,2 millones de toneladas anuales de amoníaco verde para exportación.
El proyecto utiliza electrolizadores PEM suministrados por Thyssenkrupp Nucera y representa el mayor emprendimiento de su tipo a nivel mundial. La totalidad de la producción ha sido contratada por Air Products bajo un acuerdo de compraventa de 30 años, lo que asegura el flujo de caja y respalda el financiamiento por más de USD 6.100 millones obtenido de un sindicato de 23 bancos internacionales.
Para el Perú, NEOM es un caso de estudio relevante. El país andino cuenta con condiciones excepcionales para replicar parcialmente el modelo: la irradiación solar de Moquegua, Tacna y Arequipa supera los 6,5 kWh/m²/día, mientras que la costa sur ofrece vientos sostenidos por encima de los 8 m/s. El Ministerio de Energía y Minas trabaja en la Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde, con metas de 1 GW de electrólisis instalada hacia 2030.
Empresas como Engie, Statkraft y la peruana H2 Perú han manifestado interés en desarrollar pilotos en el sur del país. Un proyecto de 220 MW en Ilo, asociado a un puerto exportador, podría producir cerca de 30.000 toneladas anuales de amoníaco verde para envío a Japón y Corea del Sur. El costo nivelado del hidrógeno verde peruano se estima en USD 3,2 por kilogramo, competitivo frente al promedio global de USD 4,5.
El éxito de NEOM también presiona el costo internacional del amoníaco verde, que podría caer por debajo de USD 600 por tonelada en 2027, según BloombergNEF. Esto impacta los planes de fertilizantes verdes en la región andina y abre oportunidades para sustituir importaciones de urea, que el Perú adquiere por más de USD 280 millones anuales para su sector agrícola.
El gobierno saudí busca posicionar al reino como exportador líder de moléculas verdes en el marco de Visión 2030, mientras diversifica su economía más allá del crudo. Esta dualidad —seguir produciendo petróleo mientras lidera renovables— es un mensaje claro para los países productores de hidrocarburos como Perú: la transición no significa abandonar la riqueza fósil, sino reinvertirla estratégicamente. La articulación entre Camisea, la masificación del gas natural y el hidrógeno verde podría ser la fórmula peruana para una transición ordenada y soberana.