NEOM inicia producción comercial de hidrógeno verde: nuevo paradigma energético global
El megaproyecto saudí NEOM entra en fase comercial con 600 toneladas diarias de hidrógeno verde, marcando rumbo para naciones petroleras incluidas Venezuela y su transición.
El consorcio NEOM Green Hydrogen Company, integrado por la firma saudí ACWA Power, la estadounidense Air Products y la Compañía NEOM, declaró el inicio oficial de la fase comercial de su planta de hidrógeno verde ubicada en la ciudad futurista de Oxagon, al noroeste de Arabia Saudita. La instalación tiene capacidad para producir 600 toneladas diarias de hidrógeno limpio, equivalentes a 1,2 millones de toneladas anuales de amoníaco verde destinadas a la exportación principalmente hacia Europa y Asia.
El proyecto, valorado en 8.400 millones de dólares, integra 4 gigavatios de capacidad solar y eólica con electrolizadores de membrana de intercambio protónico suministrados por Thyssenkrupp Nucera. La producción inicial está respaldada por un contrato de compraventa a 30 años con Air Products, que distribuirá el amoníaco verde en terminales del puerto de Róterdam y de Hamburgo a un precio aproximado de 900 euros por tonelada.
Para los países petroleros, NEOM es un caso de estudio sobre cómo diversificar ingresos sin abandonar la matriz energética tradicional. Arabia Saudita continúa siendo el mayor exportador mundial de petróleo, pero apuesta a generar el 50% de su electricidad con renovables hacia 2030 y captar el 4% del mercado mundial de hidrógeno limpio para 2035.
Venezuela, con su enorme potencial solar en el occidente del país y su capacidad eólica probada en la península de Paraguaná y La Guajira, observa con atención el modelo. El parque eólico Los Taques, paralizado desde hace años, podría reactivarse como piloto para producción de hidrógeno verde si se concretan acuerdos con socios técnicos europeos. Estudios del Centro Nacional de Tecnología Química estiman que el país podría producir hidrógeno verde a un costo de 3,8 dólares por kilogramo, competitivo frente a los 4,5 dólares promedio del Mediterráneo.
La discusión local, sin embargo, va más allá de la tecnología. La crisis del Sistema Eléctrico Nacional, con apagones recurrentes y déficit de generación firme, obliga a priorizar la recuperación de la red antes de planificar exportaciones de moléculas verdes. Expertos del IESA y de la Universidad Simón Bolívar coinciden en que Venezuela debe empezar por aplicaciones de hidrógeno gris y azul en refinerías como Cardón y El Palito, donde ya se utiliza para procesos de hidrocraqueo, antes de migrar al esquema verde.
El movimiento saudí también modifica el cálculo geopolítico de la OPEP. Si los grandes productores convencionales se transforman en exportadores de moléculas limpias, los países que se queden anclados al barril podrían perder relevancia comercial a partir de 2035. PDVSA Industrial, filial encargada de innovación, evalúa convenios con empresas chinas para desarrollar electrolizadores en Ciudad Guayana, aprovechando la infraestructura hidroeléctrica del Bajo Caroní. La transición ya no es un debate teórico: NEOM acaba de demostrar que es una industria operativa.