El megaproyecto NEOM de hidrógeno verde entra en fase de producción comercial
El proyecto saudí, valuado en USD 8.400 millones, comienza a producir hidrógeno verde a escala comercial y se posiciona como referencia global de la transición energética del Golfo.
El megaproyecto NEOM Green Hydrogen Company, ubicado en la región noroeste de Arabia Saudita, ingresó oficialmente en fase de producción comercial. La planta, desarrollada en conjunto por ACWA Power, Air Products y la propia NEOM, demandó una inversión de USD 8.400 millones y se convierte en la mayor instalación del mundo de hidrógeno verde alimentada exclusivamente por energía renovable.
Con una capacidad instalada de 4 gigavatios entre energía solar y eólica, el complejo producirá hasta 600 toneladas diarias de hidrógeno verde, que se transformarán en aproximadamente 1,2 millones de toneladas anuales de amoníaco verde para exportación. Air Products firmó un acuerdo de offtake exclusivo por 30 años, lo que blinda financieramente la operación y garantiza un mercado estable, principalmente en Europa, Corea del Sur y Japón.
El proyecto se inserta en la Visión 2030 del príncipe heredero Mohammed bin Salman, que busca diversificar la economía saudí más allá del crudo y posicionar al reino como hub global de moléculas limpias. Aramco, por su parte, complementa la estrategia con desarrollos de hidrógeno azul a partir de gas natural con captura de carbono, lo que le permite a Arabia Saudita ofrecer un menú amplio de productos descarbonizados.
Para la Argentina, el caso NEOM resulta especialmente relevante. La provincia de Río Negro firmó memorandos con Fortescue para desarrollar un proyecto de hidrógeno verde en Sierra Grande con potencial de 215.000 toneladas anuales en una primera etapa. La velocidad con la que el reino saudí pasó del anuncio a la producción comercial contrasta con las demoras locales, marcadas por incertidumbre regulatoria y dificultades de financiamiento internacional.
Los analistas de BloombergNEF estiman que el costo de producción del hidrógeno verde en NEOM rondará los USD 2,50 por kilogramo, todavía por encima del hidrógeno gris pero competitivo dentro del universo verde. La clave estará en la evolución de los electrolizadores, dominados por fabricantes chinos y europeos, y en la consolidación de una demanda firme en los puertos importadores de Rotterdam, Hamburgo y Wilhelmshaven.
El impacto geopolítico no es menor. Arabia Saudita, históricamente identificada con el petróleo crudo, se prepara para vender energía en una forma totalmente distinta y diversificar sus clientes. La competencia con Australia, Estados Unidos, Chile y los Emiratos por el liderazgo exportador del hidrógeno verde recién empieza, y NEOM marca un hito clave en esa carrera. Para los países productores de hidrocarburos del Cono Sur, la lección es clara: la transición no es un debate futuro, sino una realidad que ya redefine inversiones, alianzas y mercados de exportación a escala global.