Petrobras supera los 2,5 millones de bpd del presal y consolida un hito histórico para Sudamérica
Brasil rompe la barrera de los 2,5 millones de bpd en los campos del presal, un hito que cambia el equilibrio energético regional y abre debate sobre el rol de Bolivia en el gas.
Petrobras anunció oficialmente que la producción consolidada de los campos del presal de Brasil superó los 2,5 millones de barriles diarios de petróleo durante el segundo trimestre del año, alcanzando un máximo histórico que confirma a la cuenca de Santos como la zona más productiva del hemisferio occidental después del Pérmico estadounidense. Los campos Tupi, Búzios, Mero, Sapinhoá y Itápu lideran el aporte con tecnología de FPSO de última generación.
El campo Búzios, operado por Petrobras junto a la china CNOOC y la malaya Petronas, superó por sí solo los 700.000 bpd, convirtiéndose en el activo offshore más productivo del mundo. La inversión estimada en el quinquenio 2025–2029 alcanza 102.000 millones de dólares, según el plan estratégico de la estatal brasileña, con foco en sostener la curva de producción y avanzar en captura de carbono.
Para Bolivia, el avance del presal redibuja el mapa energético regional. Brasil, históricamente el principal cliente del gas boliviano a través del gasoducto GASBOL, redujo de manera drástica su demanda firme, pasó de 30 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) a un volumen interrumpible cercano a 14 MMmcd. El gas asociado del presal, en muchos casos reinyectado, abastece de forma creciente al mercado interno brasileño cuando se conectan los nuevos gasoductos de ruta sur.
YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos de Bolivia se enfrentan a un escenario complejo. Las regalías departamentales de Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca dependen en gran medida del contrato con Petrobras, y la transición hacia un mercado más spót obliga a renegociar tarifas y volumenes con frecuencia anual. La estrategia oficial es desviar excedentes hacia Argentina, mediante el gasoducto Madrejón–Yabog y la reversión del Gasoducto Norte argentino, ahora interconectado con Vaca Muerta.
El gigante brasileño también consolida su rol exportador de crudo. Las ventas externas de petróleo brasileño alcanzan 1,8 millones de bpd, con China, Estados Unidos y la Unión Europea como principales destinos. El crudo del presal, ligero y bajo en azufre, compite directamente con el WTI y el Brent en las refinerías asiáticas, presionando los márgenes de naftas y diesel a nivel global.
Analistas del Centro Brasileño de Infraestructura (CBIE) anticipan que la producción total de Brasil podría alcanzar los 4 millones de bpd en 2028, sumando los campos de Equinor en Bacalhau y la nueva concesión de la cuenca de Pelotas. Frente a este horizonte, Bolivia tiene la urgencia de acelerar su Plan de Reactivación del Upstream, presentado por YPFB con una inversión proyectada de 1.700 millones de dólares en exploración en áreas como Mayaya, Iniguazu y Tita, para no quedar relegada en el reordenamiento energético que el presal brasileño impone al continente.