Tensiones en el Mar Rojo elevan en 60% el flete de tanqueros y redibujan los flujos globales de crudo
Los ataques en el Mar Rojo elevan en 60% el costo del flete de tanqueros, obligando a reenrutar buques por el Cabo de Buena Esperanza y afectando los costos de importación en Ecuador.
La persistencia de los ataques de los hutíes en el estrecho de Bab el-Mandeb y la entrada sur del Mar Rojo ha encarecido en 60% las tarifas de flete de tanqueros Suezmax y Aframax durante el primer semestre de 2026. Según el broker Clarksons Research, el costo de transportar un barril desde el Golfo Pérsico a Róterdam pasó de 4,1 a 6,7 dólares, mientras que en rutas Mediterráneo-Asia los aumentos superan el 75%.
Más del 12% del comercio mundial de petróleo y casi el 8% del GNL transitaban por el Mar Rojo antes de 2024. Hoy, una porción significativa de los buques opta por rodear África por el Cabo de Buena Esperanza, sumando 10 a 14 días de navegación y disparando el consumo de combustible marino. La aseguradora Lloyd's de Londres triplicó las primas de riesgo de guerra y exige redirección obligatoria para buques con destino Israel.
El reordenamiento de flujos beneficia a productores del Atlántico, entre ellos Guyana, Brasil, Estados Unidos y, en menor medida, Ecuador. El crudo Oriente despachado desde el puerto de Balao gana competitividad frente al crudo de Oriente Medio en refinerías de la Costa Este norteamericana y de Europa del Norte. Petroecuador reportó un repunte de 4,6% en sus exportaciones a Países Bajos y España durante el primer trimestre, con una mejora del descuento frente al Brent de 1,8 dólares por barril.
El reverso de la moneda es el costo de las importaciones. Ecuador importa cerca de 110.000 bpd de derivados, principalmente diésel y gasolina, desde la Costa del Golfo de Estados Unidos. Si bien estas rutas no cruzan el Mar Rojo, el aumento global del flete contamina toda la cadena logística. EP Petroecuador estima un sobrecosto de 95 millones de dólares en 2026 por el componente de transporte marítimo, monto que será absorbido por el Presupuesto General del Estado vía el subsidio a combustibles.
El sector camaronero y bananero, principales exportadores no petroleros del país, también sufren. El flete de un contenedor refrigerado de 40 pies a Europa subió de 4.200 a 6.500 dólares y los tiempos de tránsito a Asia se alargaron en dos semanas. La Cámara Nacional de Acuacultura advierte que la competitividad frente a Vietnam e India se erosiona y solicita líneas de crédito blandas a CFN para sostener los embarques.
Analistas del Instituto de la Ciudad estiman que mientras persistan las tensiones, el Brent podría sostener una prima geopolítica de 4 a 7 dólares por barril. Para Ecuador, la ecuación neta es positiva en términos fiscales: el mayor precio del crudo Oriente compensa con holgura el sobrecosto logístico. Pero el riesgo permanece: una eventual normalización del Mar Rojo podría revertir la prima en cuestión de semanas, exponiendo nuevamente la fragilidad del modelo extractivo del país.