Sanciones al petróleo ruso: el Urals reduce su descuento y los compradores asiáticos se consolidan

Las sanciones al petróleo ruso provocan que el descuento del Urals se reduzca y que China e India consoliden su rol como compradores principales, con efecto colateral sobre Bolivia.

El régimen de sanciones occidentales sobre las exportaciones de petróleo de Rusia entró en una nueva fase. La Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos endurecieron el control del tope de precio de 60 dólares por barril impuesto sobre el crudo Urals y ampliaron la lista de buques de la denominada “flota fantasma”. Sin embargo, lejos de colapsar las exportaciones rusas, el mercado se reconfiguró a favor de compradores asiáticos.

El descuento del Urals frente al Brent se redujo hasta los 8 dólares por barril, muy por debajo de los 30 dólares observados en 2023. China e India consolidan su rol como compradores principales, absorbiendo en conjunto más de 5,7 millones de barriles diarios de crudo ruso, equivalentes al 87 por ciento de las exportaciones marítimas. Refinadoras como Reliance Industries, Indian Oil Corporation y Sinopec captan los mayores descuentos remanentes.

El reordenamiento alimenta una bifurcación estructural del mercado petrolero mundial. Por un lado, un eje Brent-WTI, anclado en monedas convertibles y seguros occidentales. Por otro, un eje Urals-ESPO, denominado crecientemente en yuanes, rupias y rublos. China impulsó el contrato Shanghai INE como referencia regional, mientras que Moscú profundiza el uso de instrumentos de pago bilaterales.

Para Bolivia, esta división tiene efectos colaterales relevantes. YPFB compra diesel oil de origen ruso desde 2022, una relación que requiere mecanismos de pago no convencionales debido a las restricciones bancarias. La estrechez de divisas en el sistema financiero boliviano se acentuó desde 2023 con el descenso de las reservas internacionales del BCB. La diversificación de monedas para pagar importaciones petroleras se convierte así en una herramienta de gestión macroeconómica más que en una decisión comercial.

Especialistas en comercio exterior recuerdan que el costo de internación del diesel ruso desembarcado en Arica oscila entre 95 y 110 centavos de dólar por litro, antes de impuestos y logística interna. Cualquier movimiento abrupto del Urals impacta directamente sobre la canasta de combustibles importados de Bolivia y, por lo tanto, sobre la planilla de subvención que cubre YPFB Refinación. Una eventual sobrecarga sancionatoria sobre la flota fantasma podría volver a ampliar diferenciales y encarecer el costo final boliviano.

El Ministerio de Hidrocarburos y Energías trabaja en una matriz de proveedores que incluye a refinerías de Asia Pacífico, Estados Unidos y Brasil, junto con Rusia. La meta es asegurar al menos cuatro fuentes alternativas operativas con contratos firmes y volúmenes flexibles. La consolidación de China e India como compradores dominantes del crudo ruso también abre espacio para negociaciones triangulares en las cuales Bolivia obtenga descuentos por volúmenes a cambio de pagos en yuanes, una opción que ya ha sido explorada con Sinopec a través del eje del litio y del oro nacionalizado, y que podría extenderse al downstream.

Nenhum comentário ainda

Seja o primeiro a comentar.

Deixe seu comentário

Entre com sua conta Canverly para comentar. Você pode usar a mesma conta em qualquer site da rede.

Entrar com Canverly