OPEP+ extiende recortes voluntarios de 2.2 millones de barriles diarios hasta finales de 2026
El cartel petrolero prolonga sus recortes voluntarios para sostener precios sobre los US$80 el barril, una decisión con impacto directo en la factura energética dominicana.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, conocida como OPEP+, acordó extender los recortes voluntarios de produccion de 2.2 millones de barriles diarios hasta finales del año 2026. La decisión, tomada en la reunión ministerial de Viena, busca apuntalar los precios del crudo en un rango entre US$80 y US$85 por barril, en un contexto de demanda global incierta y crecimiento sostenido de la oferta no OPEP.
Arabia Saudita lidera el grupo con un recorte unilateral de un millón de barriles diarios, mientras que Rusia, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak, Argelia, Kazajistán y Omán completan el ajuste con cuotas individuales. El ministro saudí, príncipe Abdulaziz bin Salman, defendió la medida señalando que el mercado requiere disciplina ante la volatilidad provocada por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y Europa del Este.
Para la República Dominicana, esta decisión tiene implicaciones directas sobre la factura petrolera nacional, que en 2025 superó los US$4,800 millones. La Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), que procesa cerca de 34,000 barriles diarios, depende de importaciones de crudo y derivados cuyos precios están atados al referencial Brent y al West Texas Intermediate. Cualquier sostenimiento artificial de los precios encarece el costo de combustibles como el gasoil regular, la gasolina premium y el GLP.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) revisa semanalmente los precios de los combustibles, y los analistas locales advierten que de mantenerse el Brent por encima de los US$82 el barril durante 2026, el subsidio implícito al GLP y al gasoil de generación eléctrica podría aumentar entre RD$3,500 y RD$4,200 millones adicionales. Esto presionaría las finanzas públicas, justo cuando el Gobierno busca consolidar la sostenibilidad del Pacto Eléctrico.
Además, la generación termoeléctrica nacional, especialmente las plantas a fueloil de AES Andrés, Estrella del Mar e Itabo, sentirá el impacto. Aunque la Central Termoeléctrica Punta Catalina, que opera con carbón, ofrece un colchón parcial, más del 35% de la matriz eléctrica dominicana sigue dependiendo de derivados del petróleo. Un barril sostenidamente elevado se traduce en mayores tarifas para las distribuidoras Edenorte, Edesur y Edeeste, y eventualmente para el consumidor final.
Por otro lado, países exportadores no alineados con la OPEP+, como Estados Unidos, Brasil, Guyana y Canadá, podrían aprovechar el techo de precios para incrementar exportaciones hacia el Caribe. Esto podría diversificar las fuentes de suministro dominicanas y reducir la exposición al riesgo geopolítico de Medio Oriente. Refidomsa ya ha aumentado sus compras de crudo Mars y Bonny Light en el último año, en busca de mejores márgenes de refinación.
El consenso entre analistas regionales es que la decisión de la OPEP+ marcará el tono del mercado durante todo 2026, y obligará al Gobierno dominicano a fortalecer las estrategias de hedging y diversificación energética hacia gas natural y renovables.